Es interesante conocer cómo hacer que una patata cocida llegue a convertirse en un alimento funcional para nuestro tracto intestinal.

En  Basque Food Laboratory estamos inmersos en un mundo de ingredientes tecnológicos: Fibras, almidones, proteínas… Todos ellos, los utilizamos para formular nuevos alimentos con perfil nutricional mejorado que ofrezcan una experiencia nueva al consumidor y en un marco de conveniencia para su consumo. Esta inversión de recursos nos hace crecer como centro de investigación y desarrollo y poder diseñar los alimentos del futuro.

Después de cocer la patata con piel, la refrigeramos durante al menos 4 horas. En el proceso de enfriado se va a cristalizar el almidón convirtiéndose en fibra altamente fermentable. De esta manera, nuestra flora se ve favorecida y regenerada. Es lo que se conoce como efecto prebiótico.

Salud